Cuidar la línea y salud en los viajes

5ce85cd70b183

Por trabajo o placer, viajar no debe estar peleado con el cuidado de la alimentación, sobre todo porque además de sumar a una buena imagen y frescura, lo más importante de una buena alimentación es su papel clave en nuestra salud y rendimiento de las actividades diarias. Cuando nos preocupamos por comer bien, nuestro cuerpo y mente lo agradecen; el primero se depura y estiliza y la mente adquiere una energía muy distinta a la que tenemos cuando consumimos alimentos procesados y cargados de grasas saturadas.

Sabemos que una alimentación saludable es más factible gracias a una rutina, por lo que la idea de salir de viaje se confronta con la intención de seguir cuidando la línea. Para evitar esto, te dejamos claves sencillas para que viajar y tener una dieta saludable no está reñido:

  1. Cuida los horarios de comida. El cambio de horarios y rutinas afecta también al hambre y la ansiedad con la que nos sentamos a la mesa. Por ello es importante intentar no saltarnos ninguna de las comidas o al contrario, comer muchísimo más de lo que haríamos si estuviéramos en casa.
  2. Controla la cantidad. El buffet de un hotel puede ser una gran tentanción que te permite comer más de lo que deberías. Por lo que no es recomendable, pues llegar a desayunar o comer y poder elegir entre más posibilidades de las que estamos acostumbrados nos puede hacer sobrepasar en mucha cantidad lo que de verdad necesitamos.
  3. Disfruta de la comida local. Además de los lugares emblemáticos, la comida típica es clave para conocer el lugar a donde viajas. Disfrutemos el destino y probemos cosas originarias, sabemos que hay muchos lugares en los que la comida local es alta en grasas o carbohidratos, sin embargo si lo vas a hacer en tus horas de comida, ¡hazlo!
  4. Bebe mucha agua simple. Mantenerte hidratado es básico a la hora de controlar la alimentación y el hambre y mejorar la digestión. Si optamos por refrescos siempre es mejor elegirlos sin gas, sin alcohol y light o bajos en calorías.
  5. Decide en restaurante o una estancia con cocina integrada. Cuando estamos de viaje comer comida casera es mucho más complicado, aunque si planeas con tiempo tu viaje y no planeas salir diariamente a comer a restaurantes, opta por hoteles con habitaciones que tengan cocina, así podrás comer algunos días cosas hechas por ti y otras probar la comida típica en otro lugar, para ello aprender a elegir en la carta de un restaurante es algo básico: prevén a tu estómago y ayúdalo con la digestión pidiendo antes del plato fuerte verdura al vapor o una ensalada; cremas vegetales y carnes o pescados a la plancha son un plato principal cargado de nutrientes y bajos en calorías, y la fruta fresca es el postre ideal por encima de cualquier dulce.
  6. Evita alimentos procesados. La opción del fast food tiene a su favor la accesibilidad, rapidez y que es barata, llega a cualquier rincón del mundo. Te aconsejamos evitarla a toda costa a pesar de sus grandes ventajas, pues deja mucho que desear en su calidad y efectos secundarios físicos y psicológicos.

 

Al final, el punto es controlar la balanza, no el peso. No te obsesiones, no te cierres y sobre todo no te restringas, sobre todo si el viaje es por placer. Hay que saber también disfrutar del destino donde estamos. Si estás hospedado en Sheraton Mexico City Santa Fe, cuidar la línea y disfrutar del viaje y sus amenidades van de la mano, pues además de contar con menú ejecutivo balanceado, también puedes tener acceso libre al área fitness, checa las opciones y no dudes en reservar con nosotros.  ¡Bienvenido!

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these <abbr title="HyperText Markup Language">HTML</abbr> tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>